Estatus

Una vez tomado el discurso como referente y utilizado a modo de metalenguaje para reflexionar sobre el propio discurso, se procede a darle un uso como herramienta. Empleando una metáfora se podría afirmar que se deja de escribir sonetos sobre sonetos para escribir sonetos sobre la subjetividad del autor, su empleo habitual. El vídeo que se presenta bajo el título Quiero un Marlboro está en posesión de dos discursos, de dos narraciones distintas, que si bien nos sirven para reflexionar sobre el arte, sobre el discurso y la apropiación, cuando ambas narraciones se entienden como una sola nos muestran también la subjetividad del autor.

El primer discurso es narrativo y se corresponde con una ficción, con la representación de un deseo sublime que al final se hace realidad. Tras dos horas de viaje en tren y sin fumar, la salida a la calle supone un gozo, una meta conseguida, un deseo saciado. Esta narración ficticia no es ofuscada, es accesible, se comprende. Esta primera narrativa se puede sintetizar del siguiente modo, «X tiene un deseo Y; X consigue el deseo Y». Este formulismo narrativo es utilizado con frecuencia en el arte de masas siempre y cuando el protagonista se nos presente de manera clara, fácil y accesible. Lo que sucede en esta ficción debería ser comprendido por todo tipo de espectador, independientemente de su nivel cultural. Lo que quizás no todo el mundo comprenda es que se trata de una ficción una ficción, ya que el punto de vista no es natural, existe una visión distorsionada y alterada por la lente, una postproducción que modifica el hecho de partida y es que, electivamente, en el día al que alude la pieza el sujeto creativo –yo mismo- no fumó –no fumé-.

El segundo discurso, la segunda narración, está insertada en la primera y se divide en dos partes, ambas relativas a un proceso visible de búsqueda en la red. El primero de ellos tiene que ver con el propio título de la obra, Quiero un Marlboro, que  culmina con imágenes varias de vallas publicitarias de cigarrillos. Es innegable que quien comparta cierto bagaje artístico análogo al del sujeto creador –al mío personal-  se acordará de Richard Prince y su Untitled (Cowboy), de 1989, y comprenderá así que el nombre de la pieza hace referencia directa a él. El proceso continua con lo que pudiera parecer una segunda búsqueda por las redes sociales, pero que en realidad se convierte en un hallazgo permanente, de una imagen utilizada, de un video apropiado, una plataforma registrada, un tiempo capturado.

Una vez explicada formalmente la obra, lo que corresponde es juntar las piezas para desencriptar la idea subyacente. A tal fin, cambiemos el deseo narrativo del cigarrillo, recogido en el título de la pieza y en la primera narración descrita, por otro distinto, por el deseo “Quiero algo relacionado con Prince”. Si recuperamos el silogismo del primer discurso narrativo «X tiene un deseo Y; X consigue el deseo Y»,  podrá ser interpretado aquí de la siguiente manera: «X desea algo relacionado con Richard Prince, X consigue lo relacionado con Prince». Queda por clarificar qué es lo relacionado con Prince que se desea y, para ello analizaremos lo que ocurre en la narración para encontrar analogías con su figura. En dicha narración, existe un paréntesis narrativo en el que la realidad urbana representada se yuxtapone a una realidad simulada, virtual, mosaica y postmoderna donde las imágenes estáticas son apropiadas y sacadas de contexto para darles un nuevo significado artístico. Ésta es la conexión con Prince, la equivalencia en su modo de trabajo, la convergencia en cuanto a la práctica artística. Lo que se anhela de Prince, lo que se quiere de él, es el reconocimiento y el estatus, el que confieren tanto el espectador como las instituciones establecidas a tal efecto.

 Las resonancias interpretativas de este discurso pueden ser tantas como percepciones tenga. El paréntesis que se corresponde con la representación de una realidad virtual tiene la posibilidad de acompañar múltiples teorías postmodernas. Podemos comenzar por Walter Benjamin y La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, adentrarnos en  Cultura y simulacro de Baudrillard o incluso si atendemos a la importancia del fragmento, del fotograma, podemos detenernos en reflexionar sobre el contenido de las publicaciones en las redes sociales o incluso en cómo funciona la yuxtaposición de contenidos. Podríamos mencionar la omnipresencia de las corporaciones mercantiles y sus logotipos, incluso hablar de mercado del arte y su difusión o de los límites de la apropiación.

Quiero un Marlboro a sufrido un giro inesperado durante el verano y el presente curso 2015-2016. Contaremos los hechos tal y cómo sucedieron. 1.- Suicide Girls pone a la venta una serie de fotografías. Entre ellas la de una chica “bebiendo leche como una gatita mala.” 2.- Richard Prince comenta, se apropia, descontextualiza la imagen puesta a la venta por Suicide Girls e incremente su valor desmesuradamente. Inspiración divina para Quiero un Marlboro. La historia no termina ahí. 3.- Suicide Girls contraataca comentando, apropiándose y descontextualizando el trabajo de Prince. Lo pone a la venta disminuyendo de nuevo su valor económico. 4.- Suicide Girls explica en su blog lo acontecido.

¿Cómo afectará lo sucedido a Quiero un Marlboro? ¿Cómo actuará el viajero fumador amante de las redes sociales? Tomando ejemplo de uno y otro lado. En esta ocasión, es la explicación lo que sale a la venta, no la imagen aislada. Me apropio de ellos. Se añade un cero, un “never” y un comentario que dice “And now, you are mine.” La imagen pasa a ser de 100x70cm. Jamás será vendida por 900,000 dólares y por lo tanto, jamás será vendida. No obstante, ahora son míos. Me vuelvo a fumar un cigarrillo, me proclamo como igual. El mismo contenido narrativo con una materialización diferente y es que el arte conceptual lo puede.

your are mineweb

Por otro lado y para terminar la serie, por el momento, Me too remata la trilogía continuando con el lenguaje apropiacionista, encaminado hacia la videocreación, hacia su orden narrativo y como en los casos anteriores, cuestionando el estatus.